Sanación por David Ramón

El ser humano esta formado por una parte física que es la que vemos y otra energética que es invisible a simple vista, a su vez la parte física es creada por la parte energética. Así que podemos decir que la parte energética creó y sigue creando nuestra parte física cada día.

Nos vamos a centrar en la parte energética que es la realmente importante referente a la sanación. Esta parte energética la vamos a llamar Alma, y a esta alma la vamos a dividir en dos para que lo podamos entender: alma divina y alma humana.

El alma Divina y el alma humana son inmortales y a su vez están interconectadas por un tubo de luz a su creador Dios. A ambas almas Dios les concede todos sus dones, y entre ellos está el de la sanación, para que así puedan sanar cuanto deseen sin limitación alguna, pues todo lo que Dios concede no tiene límites y es para siempre a no ser que interpongamos un deseo contrario que se oponga.

El alma divina tiene el don de la sanación y sabe utilizarlo, el alma humana también tiene el don de la sanación aunque es mas probable que no sepa como utilizarlo.

El alma divina se encuentra en un mundo inmaterial, en el cual todo es perfección y nada inarmonioso existe, donde todo lo que allí hay es pura energía y cada una en su estado de vibración pero sobre todo no hay nada de materia física. Por el contrario el alma humana esta ubicada en el cuerpo físico humano, (mientras el cuerpo físico este vivo, si este fallece entonces el alma lo abandonará) este es su vehículo, en el cual el alma divina y el alma humana pueden experimentar sus propios deseos a través de la vida humana y el mundo físico.

El alma divina transmite todo el conocimiento que el alma humana necesita de forma muy cuidadosa sin llegar a saturarla con demasiada información para que esta evolucione, avance y transmute toda la inarmonía en armonía. Existen diferentes campos energéticos de baja vibración que rodean a la tierra, normalmente estos campos interfieren y crean interferencias provocando confusión al alma humana dejándola en algunos casos sin saber que hacer por el colapso que suele producirse entre lo que el alma humana recibe del alma divina, a quien debería escuchar, y lo que les llega de estos campos energéticos, dichas interferencias podríamos captarlas como voces en nuestra cabeza que nos susurran y nos hablan dándonos ordenes de como deberíamos ser, actuar o hablar. Otras veces estas interferencias externas podríamos sentirlas a través de los sentimientos y hacernos creer que incluso son nuestros propios sentimientos y esto ocurre mas de lo que deseamos, tales sentimientos podrían hacernos sentir ansiedad, ira, rabia, depresión, agobio, etc… Para ello se requiere aprender como interactuan las energías en nosotros y así dar consciencia al alma humana y con ello diferenciar entre lo uno y lo otro, pudiendo decidir con total libertad y actuar sin ser manipulado por la influencia de estas energías.

Ahora que ya tenemos una pequeña idea de las diferencias entre ambas almas divina y humana entre comillas, a llegado el momento de unificarlas en una sola alma, por que realmente cada ser humano no es que tenga dos almas, si no que la divina y la humana son la misma alma. Expliquemos esto:

El alma es pura energía y esta posee la capacidad de viajar por todo el universo a la velocidad del pensamiento, e incluso fraccionarse y estar en miles y millones de lugares a la misma vez, no tiene ninguna limitación de ningún tipo.

El sanador trabaja directamente actuando como un puente desde el alma divina del Sanador hasta el alma divina del desvalido. Ellas al encontrarse inmersas en una realidad permanente de no juicio y estar sumergidas en el amor, tienen a su disposición toda la sabiduría del cosmos para autosanarse. Lo que sucede es que el alma divina y el alma humana la cual es la que esta en el cuerpo del ser humano utilizan lenguajes distintos entre comillas, con lo cual la comunicación entre la alma divina y la alma humana es prácticamente nula entre comillas, a no ser que el alma humana adquiera los conocimientos necesarios (consciencia) para poder traducir lo que el alma divina intenta comunicarle a través del cuerpo físico. Ambas están continuamente interactuando, de echo las dos almas son la misma pero una tiene pleno acceso a la consciencia y la otra solo a una pequeña parte de información, y esto es lo que las diferencia, pero realmente son la misma alma.

Una sanación comienza en el alma divina hasta llegar al alma humana del desvalido, que es aquí donde se manifiestan las inarmonías. Cualquier inarmonía primero se manifiesta primero como síntomas energéticos: ansiedad, depresión, agobio, cansancio, malestar, mareo, perdidas de memoria, etc… ellas aún no son detectadas por la ciencia moderna, sin embargo el desvalido si es consciente de estos síntomas energéticos, los cuales son muy reales. Cualquier síntoma energético o sentimiento inarmonioso que no sea tratado en tiempo puede acabar traspasando el campo del cuerpo físico y provocar los primeros síntomas visibles por la ciencia moderna y estas si siguen sin tratarse a tiempo pueden llegar a derivar en las comúnmente conocidas enfermedades. Y ya dependiendo del tipo de saturación energética que se produzca y de si la persona instintivamente o conscientemente sabe liberarse de este tipo de energía inarmoniosa, esta puede provocar menores o mayores efectos negativos a nivel Físico.

Lo que sucede con las enfermedades tratadas a través de la ciencia moderna es que aunque dado el caso que se extirpe toda una parte física afectada hay veces que la enfermedad vuelve a aparecer nuevamente en otra parte del cuerpo físico. Esto es debido a que energéticamente el cuerpo físico no ha sido tratado para liberar tal energía inarmoniosa. Hay veces que el propio desvalido es capaz de autoliberar esta energía y es cuando desaparece la enfermedad sin dejar rastro, como si nunca hubiese existido a nivel energético y físico.

Un proceso de sanación no puede concluir hasta que no se libere la energía retenida mediante sanación consciente o inconsciente y un cambio por parte del desvalido con una actitud positiva .

Las enfermedades y partes del cuerpo afectadas pueden llegar a autosanarse con esfuerzo por parte del desvalido, con esfuerzo me refiero a constancia, tendría que formarse a través de una formación específica según su caso, y así poder realizarse usted mismo/a autosanaciones diarias. Estas autosanaciones también le ayudaran a otros niveles, como a transformar su vida y su mundo sintiéndose mas positivo/a.

Soy Maestro Sanador David Ramón Correoso, mi trabajo es liberar cualquier variedad de energía que ocasione sufrimiento o inarmonía a nivel Físico, Energético y Espiritual.

Que tu Luz ilumine al mundo